bajo una luz de haces de neón
me borro del mapa
una (vez) más
¿quién dices que nos gobierna?
finjamos
creo que me han atizado
una hostia en el lavabo
hagamos apología
de falsos fetiches
cállame y
bébete
aquel chupito
derramándose en sus senos
hace más llevadera la imagen de su decadencia
es el litio en mi cabeza
mañana será otro día
víctimas de una edad dorada
14 de octubre de 2013
29 de agosto de 2013
Dos poemas atemporales
Necrofilia
(prosa)
El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tando da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Poesía 1970 - 1985, Leopoldo María Panero
El acto del amor es lo más parecido
a un asesinato.
En la cama, en su terror gozoso, se trata de borrar
el alma del que está,
hombre o mujer,
debajo.
Por eso no miramos.
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tando da, pero
en un instante, irse
dejarlo
una vez más
entre sus labios.
Poesía 1970 - 1985, Leopoldo María Panero
Doris culo-de-rosa
Cuando quedó tendida Doris culo-de-rosa sobre el lecho
entre tan frescas flores me
convertí en un dios.
Ella que me abarcaba con
piernas prodigiosas
recorrió sin torcerse la
carrera de Cipris
con ojos perezosos. Como
hojas en la brisa, le temblaba la púrpura
de su carne agitada, justo
hasta que vertimos
la blanca libación de
nuestro ímpetu, y Doris
con los miembros muy
lánguidos se cayó derramada.
Los dados de Eros (ed. Aurora Luque), Discórides
14 de agosto de 2013
Elegía a Janis Joplin
Las
portadas de las revistas,
el
salón de la fama, las falsas amistades,
los
excesos, la vida del glamour,
la
estrella deL rock,
los
lujosos hoteles, el porsche,
la
vida psicodélica.
La
perfección, la ociosidad,
el
lujo, las marcas, la tendencia,
high
class, gafas de espejo
que
tapan la humedad de los ojos,
la
boca que no murió cantando un rock & roll,
sino
muda en su jergón
sola,
sin nadie, abandonada.
Pearl
no murió de sobredosis,
no
fue el chute de heroína pura,
ni
los litros de alcohol.
Janis
se fue sola, sin nadie,
solamente
ella, veintisiete años,
miles
de personas a su alrededor;
miles
de personas que le cerraron su corazón
JANDRO DQ
5 de junio de 2013
Los taxis y los omnibús
iban llenos de besos
(Ernesto Cardenal)
Te recuerdo, Amanda:
la calle mojada
las Vans amarillas
y los ojos gastados.
Esperas el semaforo.
Son veinte segundos.
Te recuerdo, Amanda:
la boca cerrada,
las manos vacías
y la calle llena de rostros ausentes.
Esperas el semaforo.
Son cinco segundos.
Y te fuiste.
Y
te
fuiste.
Y te fuiste
sin haberme visto
sin haber sabido
lo que habría pasado,
lo que habrías vivido,
si me hubieses visto.
Te recuerdo, Amanda,
pero casi ya te olvido.
4 de junio de 2013
LA TINTA DE LA DESNUDEZ
Los infortunios del alma perdida,
cuando camina entre los suburbios de la
mente,
que están plagados ruinas
y viles ratas hambrientas en busca de
comida,
son,
ahora y siempre, pasto de mis noches en
vela
y de los días al pie de la letra.
No hay mayor combate,
ni confusión de sentimientos cruzados
como cuando se juntas ellas dos:
La plena desnudez de la palabra
y la cálida caricia de la
pluma al papel
JANDRO DQ
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