18 de febrero de 2014

Confesionario




Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo
 (Ángel González)





Llevo años intentado descubrir
el interior
el corazón
el tuétano
de la poesía.
Para mí
son las mañanas frías
y las noches cálidas,
los paisajes que veo desde aquí,
los besos, los abrazos,
la médula, la rótula, la tibia, el peroné,
los pechos, el culo,
el pelo húmedo
recién salido del mar,
los años, la esperanza,
el tiempo, la inquietud…

Para mí
la poesía
es lo mismo que para las beatas
el confesionario...

JANDRO DQ

16 de febrero de 2014

Versos alegristes


Y te fuiste
sin haberme visto
sin haber sabido
lo que habría pasado,
lo que habrías vivido
(Pablo Bedia)



El bienestar de la tristeza en calma
con la melancolía
que acompaña a las suaves lágrimas que
pensando en ti
bajan corriendo
ladera abajo
a buscarte
para llegar y no encontrarte.

Cuando el sentimiento
nace
al escuchar los versos
que lo llaman
a vivir,
viene
y me pide refugio
en mi pobre alma,
en mi ser.

Sin embargo, a veces fugaz,
se va deprisa
sin dar las gracias,
sin dejar rastro,
sin avisar.
Y me deja aquí,
solo,
perdido,
como estaba
al principio.

Por eso,
por eso haces falta
aquí.
Por eso,
por eso te quiero.
Por eso,
y por eso
soy.


13 de febrero de 2014



He viajado por primera vez a Berlín y tenía pensado
pedirle la hoja de ruta al piloto porque siempre me pasa que
confundo las nubes con las montañas nevadas.

Sin embargo,
luego me dí cuenta de que te gustaría que viese
en pequeños cirros y pequeños cúmulos
Los Alpes
Italia
Verna
ese pedacito de tierra que es
Luxemburgo
(como hago siempre)
y que los cogiese y los envolviese
de la forma en que tú me envuelves las heridas.

A veces tengo la certeza
de que las únicas fronteras que me marco
son tus manos.
O dicho de otra forma
como el Poeta:
«En el mundo inquietante
que se extiende imposible
detrás de tu sonrisa.»